- No me he matado en ningún avión.
- Me han despedido. Eso en sí no es bueno, pero gracias a eso me han contratado en una empresa más humana.
- La trilogía de Escipión de Santiago Posteguillo.
- Libros de Don Wislow: Salvajes, El invierno de Frankie Machine, Vida y muerte de Bobby Z.
- Conocer Sudamérica y tocar el Pacífico.
- Reencontrarme con un amigo después de 20 años.
- Poder tener conversaciones con mi hijo casi de persona mayor.
- Conversaciones. Como cada año, como todos los años, recuerdo sobre todo conversaciones. Con gente conocida o desconocida, momentos en los que conectas y que recuerdas.
- Seguir escribiendo el blog y seguir leyendo blogs. Hubo momentos de flaquear, pero ahí seguimos.
- Sigo teniendo ganas de hacer cosas. Eso es señal de que aún soy joven...o eso quiero creer.
- Falta un año menos para que La Parienta me deje volver a tener moto.
- Los lápices de tatuaje no permanentes.
- Un paisaje que ya me acompañará siempre y al que volveré cada año.
- Y aquí van muchas pequeñas cosas, o pequeñísimas, que no merecen ser recordadas individualmente, pero que en suma, constituyen algo bueno.
Gonzalo Viveiró