Ay, los amigos invisibles.
El evento que aterroriza/ilusiona por partes iguales.
"¿Me tocará alguien
que conozco y acertaré con el regalo"?
"¿Me caliento la cabeza, invierto tiempo y esfuerzos en decidir el mejor regalo para esa persona o directamente le regalo lo más cutre que encuentre? Total, si seguro que no acertaré... pues le regalo algo que seguro que no le va a gustar"
Hay gente que se crece ante las adversidades, que le apasionan los desafíos, que están deseando de salir de la zona de confort. Bien, yo no soy de esos. De hecho, aprovecho para cagarme en la vida del barbas del anuncio de tónica. Anda y que te den morcilla.
El caso, que como tenía tiempo por delante, y como tampoco tenía presiones por terminar desde la organización decidí investigar bien a mi amiga invisible. Ya la conocía de antes, habíamos mantenido alguna conversación, pero no sabía muy bien lo que le gustaba, lo que no... al nivel de hacerle el regalo para las #17cosas.
Manos a la obra...tira de tuits antiguos, lee sus entradas del blog... y voilá!
Mi querida amiga invisible, como sé que te apasiona por encima de todas las cosas, he decidido que el tema será LOS MASAJES CAPILARES Y "QUÉ GUSTIRRINÍN DA QUE ME TOQUEN EL PELO".
NOOOO... es broma.
Se que te gustan mucho los
ginkgos y ese será mi regalo para ti, y para mi en cierta medida, ya que he
disfrutado y aprendido mucho leyendo sobre ellos.
Aunque sea un atrevimiento y quizás todo lo que veas ya lo sepas, ahí va. Para ti. Espero que te guste.
He encontrado cosas muy interesantes
sobre el maidenhair tree, como por ejemplo, que no estás sola en este amor a
los estos fósiles del mundo vegetal que llevan rondando por la Tierra desde
hace 270 millones años. Año arriba, año abajo.
Hiroshi Takahashi, es un fotógrafo
que se dedica a fotografiar árboles gigantes y según cuenta se adapta bien al
clima japonés, y allí se pueden encontrar algunos ejemplares enormes. El mayor,
que ha sobrepasado los 20m de altura, podemos encontrarlo en Kita Kanegasawa, en
la Prefectura de Aomori.
En Hiroshima, incluso algún ginkgo sobrevivió a la bomba, aquí tienes unos ejemplos. He quedado muy impresionado.
Otra cosa con la que me he topado han
sido sus hojas fosilizadas, preciosas. Incluso puedes
comprar una a un precio razonable y ponerla en tu salón! Que se joroben
los amantes de los Argentinosarus!
Pero si lo que quieres es llevarlo
siempre encima, y por lo que sea te resulta pesado de llevar un árbol entero,
también te he encontrado
joyas.
Como no quiero hacerme muy pesado, voy a
terminar con una imagen que me han gustado especialmente. El árbol está en un
jardín de China, como no.
















