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sábado, 9 de diciembre de 2017

De Raindrop para Petalo

Pensé que podría optar por la vía más socorrida, por la menos comprometida. Pensé que lo mejor sería no meterse en jardines y recurrir a lo seguro, a lo que los demás participantes de las #17cosas sin duda han estado haciendo.

Podría buscar fotos bonitas, que las tienes, y muchas, porque tú eres bonita, tu churri es bonito, tu guaperro... ¡ya lo dice el nombre!, y también son bonitas todas esas gotitas de cotidianidad con que salpicas instagram. Podría buscar alguna musiquita que te agradara. Podría intentar conseguir algún retazo de la reciente boda, tu boda, a la que concurrieron tantos amigos de tuiter. Podría haber hecho esto y hubiera superado la prueba.

Pero no. Para nada la habría superado.

Verás... El día en que me llegó el nombre de la persona a quien me tocaba regalar, me pareció como un extraño capricho de la fortuna. Había dos posibilidades: que me tocara alguien conocido, personas con quienes tengo buen rollo, o que me tocara alguien desconocido, y también estaría bien esa provocada aventura de descubrimiento. Sin embargo, había una posibilidad que no había contemplado: que me tocara alguien con quien tuviera una fisura, alguien a quien seguía y a quien dejé de seguir. Así que de ninguna manera habría superado "la prueba" si hubiera intentado hacer como si nada, porque esto iba de buenrollismo y de bonitismo y de todas esas cosas. Y es lo que yo también quiero.

Por eso he optado por otra opción. Ya que el hado me ha puesto en esta situación, creo que no puedo hacerte un presente y me voy a hacer un regalo a mí mismo. Las fotos, las músicas, los retazos... te habrían encantado si te los hubiera regalado alguien que te importara de verdad. ¿Pero qué podría regalarte yo que te agradara? Así que no. Me regalaré a mí: Me regalaré la oportunidad de empezar de nuevo contigo. De volver a conocerte. De volver a tender el puente que antes demolí. De recomenzar sin lastres, sin equipajes del pasado. De darte la llave de esta puerta por si tú también quisieras, sin compromisos, por si te pareciera que retomar lo que no llegó a florecer puede ser una buena idea.

A mí sí que me lo parece.

Y que florezca de nuevo esa primavera. Experiencias extraordinarias de días ordinarios. Animales que cuidas y que curas. Tu primer aniversario de boda. Cabello peinado por la brisa canaria. Viajes y lugares remotos, mares y cielos distintos. Lecturas. Amistades. Una primavera que brota en cada flor. Pétalo a pétalo.

Gracias de antemano.
:)


raindrop


viernes, 8 de diciembre de 2017

Serendipity eres tú, Raindrop (de Rosypunto para Raindrop)

Lo primero que pensé cuando vi el hashtag #17cosas fue: ¡Ay, yo quiero participar!. Luego le di un par de vueltas y pensé que, aunque vayamos todo el año corriendo y como pollos sin cabeza, la idea es una locura maravillosa de @gordipe y de @mg_espi que son tuiteras a las que sigo hace poco tiempo pero que me alegran el timeline y también la vida y me dije a mí misma, oye, tienes que hacerlo.

Lo segundo que pensé al recibir el correo de participación fue: ¡Ay, en la que te has metido! Porque yo esperaba que me tocase alguna tuitera sepsi y conocida y, de repente, la persona a la que tengo que “regalar” es un tuitero desconocido que, además, ¡tiene candadito!, y claro, venga a repensar y repensar y, al final, dale a la solicitud de amistad pero pensando… se va a dar cuenta seguro, pero de perdidos al río.

Lo tercero y ahí es donde comenzó la emoción, fue cuando @serendipitydrop aceptó mi solicitud de amistad. Lo primero y más normal es meterse en el perfil y ver así de pasada sus publicaciones. Mira, pues muy interesante, anda, y es gallego, eso es un plus que Galicia es de los lugares que más nos gustan y su bio encantaría a 99 de 100 publicistas. Como una está inmersa en esta cosa de la maternidad así rollo intenso, había descuidado mucho lo que son las redes y, aún más, lo bonitos e interesantes que son los blogs y, gracias a Raindrop he pasado unas noches leyendo y disfrutando del placer de la lectura. Gracias a él he retomado la lectura de relatos, porque lo que escribe está rebonico, no parece ni de ciencias el tío, y lo mismo te cuenta una historia pequeña de esas que son universales que se te clavan en el corazoncito que te encuentras un cuento de esos que te sacan una sonrisa.

Lo último y más sentido es cuando, a través de sus redes y su blog una se acerca a la persona, cuando siente a través de sus historias y de su vida y cuando se descubre llorando porque la vida duele y hay que ser muy valiente para compartirla así y de manera tan bonita.

Por eso mi regalo para Raindrop es una canción, un álbum más bien, todavía no se ha publicado pero estoy segura que será un gran álbum y porque Ólafur Arnalds es un artista que, como el tuitero al que le tengo que regalar, algo, hace las cosas muy bonitas y su música también se mete dentro y te lleva a desconectar o a sonreir.

Él define “Eulogy for Evolution” como “un viaje desde el nacimiento a la muerte, llevando al oyente a través de la vida”.

Espero que te guste.