Pensé que podría optar por la vía más socorrida, por la menos comprometida. Pensé que lo mejor sería no meterse en jardines y recurrir a lo seguro, a lo que los demás participantes de las #17cosas sin duda han estado haciendo.
Podría buscar fotos bonitas, que las tienes, y muchas, porque tú eres bonita, tu churri es bonito, tu guaperro... ¡ya lo dice el nombre!, y también son bonitas todas esas gotitas de cotidianidad con que salpicas instagram. Podría buscar alguna musiquita que te agradara. Podría intentar conseguir algún retazo de la reciente boda, tu boda, a la que concurrieron tantos amigos de tuiter. Podría haber hecho esto y hubiera superado la prueba.
Pero no. Para nada la habría superado.
Verás... El día en que me llegó el nombre de la persona a quien me tocaba regalar, me pareció como un extraño capricho de la fortuna. Había dos posibilidades: que me tocara alguien conocido, personas con quienes tengo buen rollo, o que me tocara alguien desconocido, y también estaría bien esa provocada aventura de descubrimiento. Sin embargo, había una posibilidad que no había contemplado: que me tocara alguien con quien tuviera una fisura, alguien a quien seguía y a quien dejé de seguir. Así que de ninguna manera habría superado "la prueba" si hubiera intentado hacer como si nada, porque esto iba de buenrollismo y de bonitismo y de todas esas cosas. Y es lo que yo también quiero.
Por eso he optado por otra opción. Ya que el hado me ha puesto en esta situación, creo que no puedo hacerte un presente y me voy a hacer un regalo a mí mismo. Las fotos, las músicas, los retazos... te habrían encantado si te los hubiera regalado alguien que te importara de verdad. ¿Pero qué podría regalarte yo que te agradara? Así que no. Me regalaré a mí: Me regalaré la oportunidad de empezar de nuevo contigo. De volver a conocerte. De volver a tender el puente que antes demolí. De recomenzar sin lastres, sin equipajes del pasado. De darte la llave de esta puerta por si tú también quisieras, sin compromisos, por si te pareciera que retomar lo que no llegó a florecer puede ser una buena idea.
A mí sí que me lo parece.
Y que florezca de nuevo esa primavera. Experiencias extraordinarias de días ordinarios. Animales que cuidas y que curas. Tu primer aniversario de boda. Cabello peinado por la brisa canaria. Viajes y lugares remotos, mares y cielos distintos. Lecturas. Amistades. Una primavera que brota en cada flor. Pétalo a pétalo.
Gracias de antemano.
:)
raindrop